Tatiana Schlossberg, la nieta del expresidente John F. Kennedy, conmovió a muchos en Estados Unidos el pasado fin de semana con su emotivo ensayo en el que revela su diagnóstico de cáncer terminal poco después de dar a luz a su segundo hijo.
En la revista The New Yorker, Schlossberg, de 35 años, sorprendió a los lectores al contar que estaba luchando contra la leucemia mieloide aguda (LMA), un cáncer de sangre agresivo, y que le quedaba menos de un año de vida.
Los médicos e investigadores afirman que el ensayo ha contribuido a concienciar sobre esta enfermedad mortal y sobre la necesidad crítica de más financiación e investigación para combatir los cánceres resistentes a los tratamientos.
“Es un ensayo muy emotivo y valiente”, dijo Vijay Sankaran, médico del Instituto Oncológico Dana-Farber (EE.UU.). “Proviene de una familia muy prominente, pero cualquiera puede verse afectado por el cáncer, incluso personas jóvenes que parecen sanas”.
En el ensayo, titulado A Battle With My Blood (Una batalla con mi sangre), Schlossberg cuenta que le diagnosticaron la enfermedad después de que los médicos le detectaran un número anormalmente alto de glóbulos blancos tras dar a luz a su hija en mayo de 2024.
Hija del diseñador Edwin Schlossberg y de la diplomática Caroline Kennedy, Tatiana aseguró que el diagnóstico le causó una gran conmoción, ya que se consideraba “una de las personas más sanas que conocía”.
En cuestión de días
Uno de los peligros de las leucemias mieloides agudas es que pueden aparecer de forma repentina, pasando de ser indetectables a afectar a cientos de células en cuestión de días, según el doctor Sankaran.
Este cáncer, que afecta tanto a la médula ósea como a la sangre, es poco frecuente y afecta a cuatro de cada 100.000 adultos cada año.
El subtipo de leucemia que padece Schlossberg, una anomalía cromosómica anteriormente denominada Inversión 3, es aún más raro y solo afecta del 1-2% de las personas con leucemia mieloide aguda.
La rara mutación genética hace que el cáncer sea aún más peligroso. Es uno de los pocos subtipos de leucemia mieloide aguda para los que existen pocas terapias eficaces, lo que significa que las remisiones o curaciones “son la minoría”, según Courtney DiNardo, profesora de leucemia en el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas.
